LOS CUATRO JINETES DEL APOCALIPSIS

ANTONI TARABINI

 

 

El último pleno del Congreso de Diputados se convirtió en un bochornoso espectáculo donde el insulto fue la norma. Traidores, golpistas, secuestro de los ahorros de los ciudadanos, ruptura de España, crack de nuestra economía, pacto con comunistas, independentistas y etarras. La derecha española y españolista (PP, Cs, VOX) nos anuncia el Apocalipsis: Hambre, Muerte, Guerra…Sus Cuatro Jinetes son Pedro Sánchez (PSOE), Pablo Iglesias (Podemos), Andoni Ortuzar (PNV) y Oriol Junqueras ERC).

La realidad es que el gobierno de coalición PSOE/UnidasPodemos de talante progresista se ha constituido democráticamente, siguiendo los parámetros europeos donde en todos los países, excepto Gran Bretaña, rigen gobiernos de coalición.  Sus objetivos estratégicos, que P.Sanchez intento relatar en su primera intervención, están reflejados en el Documento Programático  que incluye, entre otras reformas: la supresión del actual sistema de  pensiones del PP que establece una fórmula inoperante de sostenibilidad del sistema; una rectificación parcial pero significativa de la reforma laboral; un compromiso para subir el salario mínimo a 1.200 euros en 2024; y una intervención en el mercado de la vivienda, que incluye estímulos a la construcción de viviendas sociales en alquiler y conferir más poder a los ayuntamientos para que limiten las subidas de precios en zonas urbanas “especialmente tensionadas”.

A su vez incluye una subida de impuestos básicamente a las rentas superiores a los 130.000 euros al año para financiar el gasto público. Pero dado que la carga fiscal a través del IRPF es escasa para las personas con elevados ingresos, es necesario diseñar y aplicar medidas orientadas a la fiscalidad de empresas de múltiples naturalezas de donde proceden principalmente sus beneficios. Es fundamental la aplicación de medidas explícitas y eficaces contra la economía sumergida. Hacienda pierde los ingresos de 240.000 millones de euros de economía sumergida. En materia de fraude fiscal, seguimos a la cola de Europa y de la OCDE. La lucha contra el fraude debe ser primordial para incentivar la sana competencia, la creación de empleo y el crecimiento. Acelerando la lucha contra el fraude, como están haciendo otros países, tenemos margen para eliminar el déficit, reducir impuestos y mejorar servicios y prestaciones públicas

Es necesario y urgente abordar con realismo el conflicto catalán que, nos guste o no, tiene carácter político. Requiere dialogo e iniciativa política en el marco de la Constitución y de un Estatut catalán revisable, tal como se explicita en el preacuerdo entre los socialistas y podemitas. Soy consciente del resquemor que ha provocado la ambigüedad “calculada” del documento firmado con ERC para garantizar la Investidura. Pero no olvidemos que tanto PSOE como el PP pactaron múltiples veces con los nacionalistas vascos (PNV) y catalanes (CiU) cuando no tenían mayoría suficiente para gobernar. Recuérdese el sublime aforismo de Aznar: “Yo hablo en catalán en la intimidad”.

 Tal parálisis política también afecta a nuestra Comunidad.El Govern Balear tiene como uno de sus objetivos estratégicos modificar nuestro vigente modelo económico, incluidos nuestros retos energéticos, medioambientales y los relacionados con el cambio climático. El vigente modelo productivo, basado fundamentalmente en el sector turístico, es insostenible económicamente (ocupación al límite y actividad concentrada en escasos meses);  y también socialmente (incapacidad de crear empleo estable; léase temporal, precario, de escasa cualificación). El acceso a la vivienda, a unos salarios justos, a un empleo estable, y a unas pensiones dignas sólo es posible desde modificaciones profundas del sistema actual de pensiones, de la supresión (como mínimo) de los artículos más agresivos de la reforma laboral. El acceso a unos servicios públicos de calidad será imposible mientras no tengamos mayores cuotas de autogobierno, un nuevo sistema de financiación, y un Régimen Especial propio (REIB).

El reto no es fácil. Se le exigirá estabilidad y gobernanza, y al ser un gobierno en minoría capacidad de acuerdos y de pactos transversales con diversas fuerzas políticas que forman el complejo y plural Congreso de Diputados y Senado resultado del pasado 15N. Su primera tarea deberá ser aprobar unos Presupuestos de Estado propios que afronten las prioridades del documento programático y de las demandas ciudadanas que cuadren con recursos previsibles. El debate de Presupuestos probablemente será el primer banco de pruebas donde constatar los perfiles de la oposición.

El que no sea  fácil, no tiene porque presuponer que sea imposible.

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