25 05 1938

Miguel Ángel Ferrer

Triste efemérides de un hecho trágico, acaecido hace ahora ochenta años, que une a dos tierras del Mediterráneo, Alicante y Mallorca.

A las 8’10 h. de la mañana, despegó de su base en Mallorca una escuadrilla de bombarderos italianos del tipo Savoia S 79 “sparviero”, con tripulación del mismo país, que, tras dar un rodeo y hacer una aproximación desde tierra para no ser detectados por los servicios de vigilancia antiaérea,  comenzaron su criminal acción. Sobre las 11’15 horas, comenzaron a caer, con casi precisión milimétrica, bombas sobre el Mercado Central de Alicante. Es cierto que cayeron algunas bombas en otros lugares de la ciudad, pero el grueso del bombardeo lo sufrió el mercado.

No hay una cifra exacta de víctimas mortales. Muchos cuerpos eran amasijos de carne. Pero, según casi todas las estimaciones y cálculos, estarían entre las 00 y las 320 víctimas mortales, y los heridos de mayor consideración fueron innumerables, ya que se dio la triste coincidencia de que ese día, miércoles, el mercado se encontraba especialmente concurrido por haberse anunciado que habría pescado a la venta.

Mi familia, que vivía justo enfrente del mercado, con mucha prudencia y siempre a personas de confianza, pues en Alicante la represión fue muy larga y dura, narraba horrorizada, aún muchos años después, que los restos humanos se cargaban en camiones para llevarlos a la fosa común donde fueron enterrados, mientras la sangre salía por las puertas arrastrada por el agua de las mangueras empleada para limpiar el edificio.

Durante décadas, el tema del bombardeo fue tabú, e, incluso, se oyó algún comentario exculpatorio diciendo que había sido realizado como represalia por el ataque de un avión gubernamental a una manifestación religiosa. Incluso se sembraron rumores interesados sobre que había habido error en la trayectoria de caída de las bombas, o que se confundió el mercado con una instalación militar. Cualquiera que conozca Alicante, o que sea capaz de interpretar un plano, y los aviadores se sobrentiende que son perfectamente capaces de interpretarlos, verá que la forma peculiar del mercado lo hace inconfundible, y que el posible objetivo militar más cercano era el puerto, situado a más de un kilómetro.

No se puede menos que comparar la diferente repercusión internacional entre el bombardeo de Guernica y el del Mercado Central de Alicante, pues, a pesar de que en la localidad vasca los muertos estimados están entre los 120 y los 300, y los de Alicante superaron los 300, este episodio es completamente desconocido, en tanto que aquel tuvo repercusión mundial, en parte debido a la obra que realizó Picasso y a la numerosa bibliografía sobre el hecho...

Conclusiones:

  1.  La publicidad de los grandes publicistas es un arma inigualable para colocar un producto en la sociedad.
  2.  Si pierdes la guerra, te escribirán la historia.

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