SÁNCHEZ E ICETA ADVIERTEN A ERC: «ES UN MAL COMIENZO PLANTEAR VETOS»

VÍCTOR RUÍZ DE ALMIRÓN

ABC

 

«Vetar a una persona que ha defendido siempre el diálogo, vetar a una persona que siempre ha defendido la convivencia, que ha tendido puentes, que ha hablado con todos dentro de los márgenes de la Constitución, me parece que es un mal comienzo». Con estas palabras, el presidente del Gobierno de España en funciones, Pedro Sánchez, advirtió a los independentistas de JpC y ERC, ayer –desde Sibiu (Rumanía), a donde se desplazó para una reunión informal de la Unión Europea y antes de volverse rápidamente a España para acompañar a la familia de Alfredo Pérez Rubalcaba–, de que el veto anunciado a la designación de Miquel Iceta, líder del PSC, para que ocupe plaza en el Senado, en representación del Parlamento de Cataluña, es una mala decisión de cara a futuros acuerdos.

La oferta de Sánchez a Iceta es muy concreta: ser el próximo presidente de la Cámara Alta. Pero para ello, antes, es necesario que Iceta sea senador, y esta decisión podrían bloquearla Junts per Catalunya y ERC si los dos grupos votan en contra de que Iceta sustituya a José Montilla, que este miércoles renunció a su escaño por el bien de la operación Iceta.

La votación en el Parlamento autonómico catalán, finalmente, se llevará a cabo el próximo día 16 de este mismo mes, solo cinco días antes de la constitución del Senado, y un día después de que Quim Torra, presidente de la Generalitat, declare ante el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) por un posible delito de desobediencia. Esta coincidencia llevó a JpC y ERC a retrasar un día el pleno para designar al nuevo senador, es decir, para que Iceta no tape mediáticamente a Torra entrando y saliendo del Palacio de Justicia en Barcelona.

«Cortesía parlamentaria»

Según ha podido saber ABC, Iceta recibió la oferta de Sánchez el martes y este le respondió el miércoles, tras valorar las ventajas y los inconvenientes, y solo unos minutos antes de que desde el PSOE se filtrara el «sí» del primer secretario del PSC. Ayer, también habló el candidato y lo hizo para defender, básicamente, la «cortesía» parlamentaria que, hasta la fecha, ha permitido que los partidos del Parlamento catalán se voten siempre entre ellos sin necesidad de veto las designaciones al Senado.

«Espero y confío ser designado senador en representación del Parlamento de Cataluña, y después ser candidato a la Presidencia del Senado a propuesta del grupo socialista que dispone en la Cámara Alta de mayoría absoluta», dijo Iceta, en rueda de prensa, desde la sede parlamentaria del Parque de la Ciudadela, y más nervioso de lo que es en él habitual.

Iceta reivindicó la «última regla de cortesía parlamentaria que sigue vigente», que es la del procedimiento de sustitución de los senadores. «Espero que nadie vuele este puente de confianza que hasta ahora ha resistido todo tipo de embates. Todos hemos votado personas de las que nos sentíamos profundamente alejadas ideológicamente, pero todos hemos respetado lo que es sagrado», añadió. En este sentido, hace ahora un año tomaban posesión de su cargo en la Cámara Alta los nuevos senadores por designación autonómica surgidos de los equilibrios parlamentarios tras las elecciones del 21 de diciembre de 2017, tras el 155. Solo unas fechas antes, tanto JpC como ERC habían votado a favor de las propuestas del PSC y Cs.

«No pienso mercadear»

Así, todo indica que de aquí al día 16 ERC y JpC harán pasar a Iceta un auténtico vía crucis político. En el partido que lidera Oriol Junqueras desde la cárcel han molestado, sobre todo, las formas y el «desprecio», desde su punto de vista, con el que Sánchez les ha tratado desde la misma noche electoral del 28-A, ya que ERC ha dejado de ser determinante en el Congreso.

En esta línea, Iceta también advirtió a los dirigentes de ERC –que el miércoles se mostraron más tajantes contra esta operación que los líderes de JpC– de que su candidatura a presidir el Senado no pasará por un «mercadeo» político: «No pienso mercadear una eventual candidatura mía a presidir el Senado por otras cosas». Aunque sí reconoció contactos: «Son muy fluidos, pero nunca se ha producido la sustitución de un senador como pieza de cambio para otras cosas».

De esta manera, el primer secretario del PSC insistió de forma muy sutil en que él es la mejor opción para los partidos secesionistas, una vez que el procés está en fase de decadencia, si bien esto no quita que se mantega vivo el nacionalismo catalán. «Soy socialista, catalanista, federalista, dialogante y partidario de encontrar una solución política al problema que nos tiene bloqueados desde hace años», aseguró, para añadir poco después: «Con mi talante dialogante y pactista, ¿imaginen lo que puede pasar si el Senado de España me hiciera el honor de nombrarme presidente? Sánchez me puso ante una dificultad de decir que no. ¿Si no, tú; si no, ahora; si no, cuándo? Cuando Sánchez hace esta propuesta sabe a quién propone».

En su opinión, «sería un grave error que el Parlamento catalán dejase pasar la oportunidad de hacer a un catalán presidente del Senado. No me gustaría que el Parlamento de Cataluña entrase, definitivamente, en la categoría de las instituciones que nunca pierden la oportunidad de perder una oportunidad».

En las filas del PSC están convencidos de que, al final, tras una semana de agobio, ERC acabará votando a favor de Iceta, por lo que, tras el sí de Cs y los comunes, dejaría sin valor alguno que en JpC intentasen bloquear la designación. «En la vida, todo tiene repercusiones», dejó caer Iceta, ayer, con un gesto del que sabe que ERC depende más del PSC y del PSOE que estos de los independentistas.

 

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