Puigdemont elige al radical Torra para seguir con su desafío al Gobierno

Marcos Lamelas

Quim Torra es un radical que ha sido escogido por Carles Puigdemont para mantener las mismas políticas de confrontación con Madrid de las que ha hecho bandera el 'expresident' desde el extranjero. Por tanto, según apuntan fuentes cercanas a JxCAT, el clima político no cambiará con la llegada de Torra al Palau de la Generalitat. Al contrario, Torra será idóneo para seguir desafiando al Gobierno de Mariano Rajoy. Por lo tanto, se abrirá un nuevo periodo de tensión institucional, en el que los presos serán el principal elemento de agravio que se esgrima ante la opinión pública.

Aunque ERC ha aceptado la presidencia del expresidente de Òmnium Cultural como un mal menor, lo cierto es que la figura de Quim Torra representa todo lo que no quieren los republicanos. Quim Torra no aceptará ningún marco para seguir en España pero, además, diversas fuentes políticas apuntan que se tratará de una legislatura corta, que durará hasta que el Tribunal Supremo dicte sentencia en la macrocausa que instruye Pablo Llarena.

La previsión que se apunta es que en ese momento, a las puertas de las europeas y municipales, Puigdemont podría decidir aprovechar la indignación moral que desate la sentencia en muchos catalanes y convocar entonces elecciones anticipadas y reforzar la posición del independentismo en el Parlament.

Por tanto, Torra es un presidente para seguir la política de Puigdemont de ir al choque. Además, es una persona muy cercana al 'expresident' en Berlín y que garantiza que la CUP mantenga su compromiso de abstención.

La tercera virtud de Torra es que se encuentra aislado políticamente y que, por tanto, depende por completo de Puigdemont, la persona que lo ha designado en función de su fidelidad y de la falta de apoyos que tiene en el resto del soberanismo. No cuenta con ningún respaldo en el PDeCAT. Ni en JxCAT, un grupo controlado por los incondicionales deElsa Artadi. Además, Quim Torra tampoco puede contar con ERC, ya que en 2011 este partido le rechazó como candidato al Congreso, tal y como quería entonces Oriol Junqueras. Su principal apoyo son los cuatro diputados de la CUP, que ni siquiera le votarán. Por tanto, Puigdemont le ha escogido por ser políticamente inofensivo. O, lo que es lo mismo, no amenazará su estatus de 'president' exiliado cuya mano mece la cuna. Puigdemont quiere ser como Juan Domingo Perón, que en los años sesenta gobernaba Argentina desde Madrid, en Puerta de Hierro. Y Quim Torra será el instrumento para ello.

Del todo alineado

Quim Torra es más católico que Puigdemont, de misa semanal. En el resto, están perfectamente alineados. Como Puigdemont, Torra proviene del mundo cultural. Igual que Puigdemont, Quim Torra sobre todo es un activista. Y del mismo modo que Puigdemont, el futuro 'president' desprecia de manera profunda todo lo que representa España.

Puigdemont decidió ayer acelerar la comunicación de la designación de Quim Torra cuando fue consciente de que dos digitales independentistas —'ElNacional.cat' y 'Elmon.cat'— iban a publicar por la tarde el nombre de Torra. En estas circunstancias, Puigdemont conectó con TV3 para dar el anuncio en una breve declaración institucional y adelantarse a todo.

En dicha declaración, Puigdemont se reservaba el papel de promotor exterior de la independencia de Cataluña. Así lo explicaba en su discurso en la cadena pública: “En él [Quim Torra] recaerá principalmente la responsabilidad del gobierno interior, la defensa de los derechos nacionales de Cataluña ante un Estado autoritario que se niega a hablar, y la defensa de nuestras competencias y recursos laminados sistemáticamente. Y sobre todo, de una manera especial, le corresponderá garantizar el respeto por mandato del 1 de octubre en lo que afecta al Gobierno de Cataluña”. Por tanto, más choque, más tensión y más bronca.

Aceptando los límites

Por último, Quim Torra ha aceptado los límites impuestos por Carles Puigdemont a la hora de, por ejemplo, limitar el uso de espacios de la Generalitat. Estos límites no habían sido asumidos por Elsa Artadi,pero Quim Torra sí que ha asumido estas restricciones que buscan preservar el papel simbólico de Puigdemont.

El vicepresidente será Pere Aragonès, de ERC. El PDeCAT, por su parte, ha perdido a la alcaldesa de Sant Cugat, Mercè Conesa, quien iba a asumir la Conselleria de Presidencia. En cambio sí que estará en Interior —Mossos d’Esquadra— el alcalde de Premià de Mar, Miquel Buch. Justicia recaería en la órbita de ERC, en la diputada en MadridEster Capella. Salut también acabaría bajo el control de los republicanos, en este caso para el actual director del Servei Català de la Salut, David Elvira. En Governació colocarían al alcalde de Mollerusa,Marc Solsona (PDeCAT). Laura Borràs irá a Cultura y Elsa Artadiapunta para la Conselleria de Empresa i Coneixement.

 

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