LA DEGRADACIÓN DE LA GENERALITAT

ÀNGELS BARCELÓ

 

"La irresponsabilidad de unos políticos que mintieron a la gente y la empujaron a la calle" como también la "irresponsabilidad de otros que han abocado al país a unas nuevas elecciones sin calcular que se cruzarían con la sentencia".

Ya hace tiempo que Quim Torra ha arrastrado a la principal institución de Cataluña. La Generalitat, por cuya recuperación luchó tanta gente, ha llegado a un nivel de degradación convertida en un instrumento para las actividades propagandísticas y activistas de quien la preside.

Cataluña se enfrenta a uno de los peores momentos de su historia. La irresponsabilidad de unos políticos, que primero mintieron a la gente y luego la empujaron a la calle, y la irresponsabilidad de otros que han abocado al país a unas nuevas elecciones sin calcular que se cruzarían con una sentencia cuya digestión iba a ser traumática, nos sitúa en el punto en el que estamos: una Cataluña encendida y viviendo los peores episodios de violencia.

Pues es en este momento en el que la Generalitat no existe. Ya hace tiempo que el gobierno catalán no gobierna. No se toman decisiones si estas no tienen que ver con el independentismo, los presupuestos se prorrogan sin límite, nadie gestiona, nadie piensa en un futuro amenazado por la economía. Nadie, porque quien debería hacerlo, quien debería estar sentado en el despacho gestionando esta dramática crisis está marchando por las carreteras.

Si alguien mira a la Generalitat buscando una respuesta no va a encontrar a nadie, el presidente no está. Tardó 24 horas en condenar la violencia y solo lo hizo cuando ya lo habían hecho los políticos encarcelados, y lo hizo con la boca tan pequeña que apenas se le escucho, envolviendo su declaración con el celofán de la teoría de la conspiración. Señor Torra, los catalanes, independentistas o no, no nos merecemos esto.

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